Vida y fallecimiento de Marshall Rosenberg, creador de la Comunicación No Violenta

Están siendo unos días muy conmovedores entre quienes conocemos y practicamos la Comunicación No Violenta, un lenguaje de vida propuesto por Marshall B. Rosenberg, que ha fallecido recientemente, el 7 de febrero de 2015, a la edad de 80 años.

Marshall Rosenberg trabajó para crear un mundo más humano, descubriendo los aspectos de vida y crecimiento hasta en los actos más incomprensibles. Su frase básica es “La violencia es una expresión trágica de necesidades no cubiertas”, y su método, la Comunicación No Violenta, un camino para poder escuchar y reformular las expresiones hasta encontrar soluciones en las que todas las partes salgan ganando.

Para mí es especialmente enriquecedor el énfasis de Rosenberg en el cambio social. Él no quería que la comunicación no violenta sirviese para que la gente se quedase tranquila con su vida. El trabajo empieza por el interior de cada persona, pero no se puede quedar ahí, es preciso que llegue a las distintas estructuras (económicas, sociales, políticas, educativas…) y que las transforme humanizándolas. Como él mismo nos decía: “Nuestra acción se parece a la de alguien que ve a un bebé caer por una cascada y lo salva, y ve otro y lo salva, y ve otro y lo salva… En algún momento será conveniente que esa persona se plantee quién está tirando bebés y suba a la cascada para evitarlo”.

Aparte de su obra escrita (más de una docena de libros, entre ellos Comunicación No Violenta. Un lenguaje de vida) y de los vídeos y grabaciones de sus talleres y de sus canciones, Marshall deja constituido el Centro para la Comunicación No Violenta (Center for NonViolent Communication), con una historia de décadas de trabajo, y que lleva funcionando sin él los últimos años. También deja a centenares de formadores certificados para que su modelo se siga transmitiendo con fidelidad y a decenas de miles de practicantes que intentamos poner algo de luz en nuestros conflictos diarios. Es algo para celebrar.

Al mismo tiempo, su fallecimiento deja un vacío. Saber que ha muerto en su propia casa acompañado por su mujer y por sus hijos es un consuelo menor. Sabemos que ya no le veremos representando situaciones de conflicto nuevas, que no escucharemos ninguna nueva canción, que no escribirá nuevos libros. Y ante eso solo queda acoger con compasión el dolor y la tristeza que aparecen.

Solo integrando la vivencia completa podremos seguir adelante plenamente, integrando lo recibido de Marshall Rosenberg y buscando, momento a momento, cómo actualizarlo de una manera enriquecedora para todo el mundo.

Extracto de fuente:

http://www.conexionmasautentica.es/celebracion-de-la-vida-de-marshall-rosenberg-y-duelo-por-su-fallecimiento#

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