Psicoterapia y Meditación

“Si analizamos en profundidad estilos de vida como el Budismo o el Taoísmo, el Vedanta o el Yoga -escribe Alan Watts- no encontraremos en ellos filosofía o religión en el sentido en que estos términos han sido utilizados en Occidente. Lo que encontramos está mucho más próximo a la psicoterapia”. En este campo, el misticismo (la búsqueda y la experiencia de la relación del individuo con la totalidad) y la psicoterapia occidental siguen caminos distintos para llegar a un mismo punto. Si sufro de una intensa ansiedad y voy en busca de ayuda al psicólogo/a, éste/a intentará ayudarme explorando inicialmente el contenido del problema. ¿Sobre qué está enfocado? ¿Cuál es el contenido de su significación simbólica en los diferentes niveles de la personalidad?. La/el psicóloga/o fundamenta su trabajo sobre la teoría de que cuando el contenido es reorganizado y los elementos perturbadores son llevados al nivel de la conciencia, la estructura de mi personalidad se reorganizará igualmente de una forma más positiva y saludable.

Si, por el contrario, con el mismo estado de ansiedad, acudo en demanda de ayuda a un/a especialista en meditación (y/o yoga), éste/a intentará inicialmente ayudarme mediante el fortalecimiento y el reajuste de la estructura y la capacidad operativa de la organización de mi personalidad. Me recomendará la práctica de diversos ejercicios con el fin de fortalecer la estructura global de esta organización. Trabajará sobre la teoría de que cuando la estructura se hace más fuerte y más coherente por medio de estos ejercicios, el contenido que está en un nivel no-ideal (es decir, el material que está reprimido y es la causa de los síntomas) se desplazará hacia niveles más convenientes y será adecuadamente reorganizado.

Las dos teorías son válidas y los dos planteamientos “funcionan”. Ambas están también en un primitivo estadio de desarrollo en Occidente y, en la actualidad, hay una gran cantidad de sinsentido tanto en las prácticas místicas como en las terapéuticas. Quizá ahora podamos comenzar a abrigar esperanzas de llegar a una síntesis entre las dos, combinando lo mejor de cada una de ellas y desechando las fijaciones más o menos obsesivas y todo cuanto de supersticioso se ha encontrado últimamente en ellas. Esto conduciría sin duda a un método mucho más efectivo.

Por Lawrence LeShan. Pionero en la exploración terapéutica y en las implicaciones éticas y psicológicas de la meditación. Extracto de su obra “Cómo meditar: guía para el descubrimiento de sí mismo”.

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