Pedir lo que necesitamos con sencillez y claridad

Si tenemos la creencia de que el otro puede percibir y entender casi siempre las cosas como nosotros, y aún más, la idea de que si no satisface nuestras necesidades es porque no desea hacerlo, probablemente sentiremos frustración y decepción a menudo en nuestras relaciones. La mayoría de las veces la otra persona simplemente no sabe lo que necesitamos -o de qué modo lo necesitamos-. Puede hacerse una ligera idea de lo que queremos e intentar satisfacernos y no acertar, o incluso puede percibir una necesidad contraria a la que tenemos, si no la expresamos debidamente. ¿Tenemos miedo a realizar peticiones? Siempre será mejor decir de forma sencilla y clara lo que anhelamos del otro en lugar de esperar a que éste lo adivine o fracase en el intento.

Muchas veces el miedo al rechazo nos impide hacer peticiones. Una respuesta negativa es más probable cuando nuestras peticiones son interpretadas como exigencias. M. B. Rosenberg, creador de la escuela de Comunicación no violenta, hace una sugerencia al respecto: “las peticiones se interpretan como exigencias siempre que las personas que las reciben creen que se las culpará o castigará si no acceden a satisfacerlas. Para lograr que los otros confíen en que les estamos pidiendo algo, y no exigiéndoselo, hemos de indicarles de alguna manera que sólo queremos que hagan lo que pedimos si realmente desean hacerlo. El objetivo de la comunicación no violenta o comunicación empática no consiste en cambiar a la gente o modificar su conducta, sino en establecer relaciones basadas en la sinceridad y en la empatía que permitirán en última instancia que se satisfagan las necesidades de todos

Carmen López Gonzálvez

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