La comunicación en la pareja cuando hay niños pequeños

 

Convivir con niños pequeños se parece mucho a un maremoto, en el sentido en que siempre hay algo urgente para resolver. Normalmente la sensación de caos, descontrol y frustración es enorme cuando sentimos que nuestra pareja no nos atiende o no responde a nuestras necesidades como nosotros esperamos.

Cuando nos enamoramos, la relación afectiva se basa en estar juntos en el placer, la diversión y el bienestar, compartiendo especialmente los momentos de ocio. Por lo general “estamos en pareja” cuando regresamos del trabajo o del estudio o cuando terminamos nuestras actividades y tenemos plena disponibilidad para nosotros mismos.

Ahora bien, una vez que nacen los niños las cosas cambian para siempre. Sobre todo porque las mujeres perdemos el tiempo de ocio y de disponibilidad personal. A partir de ese momento, ese “tiempo otrora paradisíaco” lo succiona literalmente el bebé.

Esa es la vivencia de la madre. La vivencia del padre es la de haberse quedado solo sin tener con quién compartir el placer y la dulzura del merecido descanso. Aparece entonces la lucha para que “el otro” responda a nuestras necesidades que han cambiado sustancialmente para ambos.

El gran desafío es aprender a comunicar lo que nos pasa, antes de devenir padres. Porque nadie puede aprender a navegar en medio de un maremoto. Lo ideal es aprender a hacerlo en mar calmo. Doy por sentado que convivir con niños pequeños se parece mucho a un maremoto, en el sentido en que siempre hay algo urgente para resolver. Normalmente la sensación de caos, descontrol y frustración es enorme cuando sentimos que nuestra pareja no nos atiende o no responde a nuestras necesidades como nosotros esperamos. Desbordadas por la dedicación que asumimos como madres, sentimos que no damos abasto con nuestros recursos emocionales y que nuestra pareja debería poder nutrirnos de alguna manera, reconocer el esfuerzo que estamos haciendo, aligerar nuestras tareas y amarnos. Casi como un príncipe azul.

La realidad suele ser diferente. Sobre todo porque el hombre se siente tan solo y desorientado como nosotras, sin comprender qué sucede, con las reglas cambiadas, sin un espacio confortable adonde llegar y con una princesa convertida en bruja dentro de casa. Tanto nuestras necesidades como las de los hombres han sido relegadas detrás de las demandas impostergables de los hijos. Así nos sentimos insatisfechos, enfadados e irascibles, respondiendo a las necesidades del prójimo y enfrascados en la esperanza de que el otro haga lo que no hace.

Llegó el momento de conversar. Tendremos que revisar si poseemos algún entrenamiento para intercambiar sensaciones y sentimientos, sin prejuicios y sin imposiciones de deseos confrontados. Si en la época del enamoramiento y construcción de la pareja el diálogo no fue la base del vínculo, encontraremos grandes dificultades para iniciar un modelo de comunicación confiable. En cambio, si el diálogo y el interés genuino estuvieron presentes desde el inicio, las perspectivas de llegar a acuerdos valiosos serán mayores.

El cansancio y el desencanto cuando los niños son pequeños producen mayor distanciamiento dentro de la pareja, justo cuando más ansiamos la comprensión y el cariño. Por eso nuestra mejor herramienta es el diálogo. Lo importante no es cambiar el estado de las cosas, sino saber qué nos pasa a unos y otros. Ni importa si no compartimos las mismas opiniones o si no podemos solucionar los problemas. Ambos necesitamos un lugar y un tiempo a solas para decirnos con honestidad todo lo que nos pasa.

Laura Gutman

 

Publicado el:10/03/2010admin

2 comentarios en “La comunicación en la pareja cuando hay niños pequeños

  1. Me gusto el articulo, muy bueno.
    Pienso quela comunicacion en lampareja cuando hay hijod pequeños debe de guardar equilibrio, es un buen tiempo para comunicarse sin egoismom en funcion de lsas necesidades tanto de la pareja, como del los hijos.
    No podemos dejar que nuestros hijo nos manipulen y nos arruine nuestros momentyos mde intimidad.
    No debes dar lugar a que El tenga escusas para buscar por otro lado.
    comunicacionenlapareja. Logout.

  2. Buenos días,
    Soy madre de dos niños uno de 9 y otro de 4, el pequeño es más movido, buen niño, pero más revoltoso.Desde que nació éste solo que tenemos problemas de pareja porque mi marido no sabe darle la vuelta o convencerlo y se enfada muchísimo hasta que llegamos a discutir, yo le digo que si él no está o no demuestra estar bien, tampoco lo estaran sus hijos a su lado. A veces me arrepiento de
    haber tenido hijos con él, a mi me encantan los niños y tengo mucha paciencia. la verdad no sé que hacer

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