La adaptación hedonista

Los estoicos defienden una vida que aprecia la tranquilidad y la serenidad de saber quién eres y qué es importante para ti. Experimentan menos emociones negativas (ira, rabia, dolor, tristeza) y más emociones positivas. Dice Séneca que es imposible que el hombre pueda tener todo lo que quiere, pero sí es posible que sea feliz con lo que tiene en cualquier momento.

Existe un concepto psicológico muy interesante, que explica por qué el consumo es tan popular hoy en día. Se debe a la adaptación hedonista, la inmensa capacidad del ser humano de acostumbrarse rápidamente a cualquier cambio, incluyendo la pérdida del interés en un logro tan pronto lo haya alcanzado, o el aburrimiento hacia un producto de consumo tan pronto ha llegado al hogar.

La adaptación hedonista tiene su aspecto positivo cuando ayuda a enfrentarnos situaciones fuera de lo común en nuestras vidas. El problema es que hace difícil apreciar lo que ya tenemos, porque hace que nos acostumbramos a ello. Para sentirte realizado y felíz es necesario conseguir un aumento de salario, comprar una casa más grande, un coche más potente, otras tres camisetas de rebajas, etc… Cada vez pensando que ahora sí vas a ser feliz por lo menos hasta que te hayas acostumbrado de nuevo.

Si la adaptación hedonista nos inculca dar por hecho nuestra salud, nuestros bienes, nuestros amigos y nuestra familia, entonces la visualización negativa es el antídoto para recordar su importancia en nuestras vidas. No se trata de avecinar catástrofes. Imaginar lo negativo, por un lado, puede ayudar a enfrentar una situación por si ésta llegara a materializarse. Si en nuestra familia hay antecedentes de alguna enfermedad, vale la pena imaginar de vez en cuando cómo sería nuestra vida si estuvieras luchando contra ese problema; nos ayudará a sentir más empatía con aquel familiar que lo padece, y si algún día nos pasa lo mismo, ya no será tan terrible como si nunca no nos lo hubiéramos planteado.

Por otro lado, contemplando el hecho de que un día podríamos perder nuestros bienes, los aprovecharíamos más; imaginar que las personas con las que estamos no vivirán para siempre, y tampoco nosotros, nos hará disfrutar más el tiempo que pasamos con ellos; o recordar que nuestra salud no siempre será tan buena, nos dará la motivación de aprovechar el buen estado de nuestro cuerpo y cuidarlo bien.

Orientación on-line

Publicado el:06/05/2011admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *