Hipótesis circulares

La mayor parte de nosotros nos movemos por el mundo interpretando las situaciones según el modelo clásico de causa-efecto. Acción-reacción. Y no es un mal modelo, pero sí que resulta un poco limitado para analizar y gestionar de manera realista y eficiente determinadas situaciones, sobre todo las sociales.

Guiarnos por un análisis causa-efecto (sucede A y causa B) provoca observaciones muy simplistas, en la mayoría de los casos muy centradas en una única posibilidad, y, sobre todo, muy autocomplacientes, ya que esta forma de razonar solo busca una determinada confirmación, y cuando la encuentra, limita toda nueva posibilidad.

Los teóricos de la comunicación humana, Haley, Bateson, Watzlawick, y muchos más, postulan la necesidad de un procesamiento del conocimiento de la realidad más circular y menos lineal, esto es, que busque interrelaciones entre las causas y los efectos, encontrando las diferentes influencias que provocan una reacción y cómo esta reacción provoca nuevas causas.

Unos de los ejemplos más claros es el que da Salvador Minuchin en sus primeras visitas, cuando la familia acude a terapia señalando qué miembro de la familia es el que tiene un problema, y él contesta que eso se verá al final de la sesión. Lo curioso es que él consigue que la familia se dé cuenta de qué están haciendo para que ese miembro de la familia tenga un problema, o si ese problema tiene una función en la familia, o que en realidad no es un problema sino una virtud y el que tiene el problema es otro u otros.

Podría poner infinidad de ejemplos, pero ninguno superaría aquellos que vosotros observáis a vuestro alrededor.

 

Extracto de fuente:
http://saberloquebusco.blogspot.com.es/2010/12/hipotesis-circulares.html

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