Hablar a solas con nuestro hijo

Como padres, hemos de tener la convicción de que lo que realmente nos interesa es conocer lo que nuestro hijo piensa y siente. Algunas veces se necesitará una larga cháchara, mientras otras bastará una sola palabra suya para que nos abra la puerta de su intimidad.

Según una opinión muy difundida, pero enteramente errónea, charlar de tú a tú con el niño debe reservarse exclusivamente para las situaciones “correctivas”, en las que se le reprocha un comportamiento o se le hace alguna advertencia. Ahora bien, justamente porque estamos convencidos de que el niño tiene una rica vida interior, espejo y reflejo de su individualidad, no debemos desaprovechar la ocasión de charlar de manera íntima. El niño tiene muchas cosas que decirnos, y conocerlo nos ayuda a tratarlo de forma idónea.

Para el niño, los padres no podemos ser sólo quienes le colman de recomendaciones o riñas y le transfieren sus propios temores. Esta no es más que una actitud “defensiva”. Debemos también saber mantener con él una actitud amistosa y propositiva.

Normalmente, tras una buena y sincera conversación con él, emerge un cuadro sorprendente. El niño se nos aparece bajo una luz diferente. Sus comportamientos, actitudes o rechazos los comprendemos y aceptamos mejor. Nos percatamos de tantas situaciones que vive y estamos en condiciones de responderle con mayor conocimiento de causa.

 

Publicado el:24/02/2010admin

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