Estar presentes con nuestros hijos


Tener consciencia es dejar de actuar automáticamente o porque así “debe ser”

En mi ejercicio profesional he querido construir un espacio para apoyar la crianza. En un principio debo confesar estaba pensado como un espacio para apoyar la crianza con apego, la crianza natural y con amor. Soy psicóloga infantil y formada como Doula (acompañante en embarazo, parto y postparto). Tengo muchísima información acerca de la crianza y los niños, he trabajado con ellos como profesora, niñera, psicóloga educativa y clínica. He leído infinitos libros, blogs, artículos – visto videos, oído consejos… Y aún así nació Eloísa y todo esto de poco sirvió. Porque a ser madre o padre no se aprende: SE ES. Se es con todo lo que somos. Lo que nos gusta y lo que no. Y una vez con el bebé en brazos es imposible escaparse a esta realidad por más preparación, información o recursos tengamos.

Eloísa me trajo este gran regalo: desapegarme de cualquier ideal de crianza, por mejores que fueran mis intenciones… y entregarme a la tarea con todo mi ser. En mi ejercicio profesional he querido construir un espacio para apoyar la crianza. En un principio debo confesar estaba pensado como un espacio para apoyar la crianza con apego, la crianza natural y con amor. Pero luego me di cuenta de que me estaba apegando a las formas y que desde mi idealismo estaba juzgando a un montón de madres y padres, porque al final ¿quién no cría con amor?

Sí, vemos día a día ejemplos que pueden contradecir esto. Sin embargo no creo que sea ausencia de amor. Más bien un montón de otras cosas que interfieren con ese amor que todos tenemos para nuestros hijos. Porque ese ser madre o ser padre pasa primero por ser humano. Y por más pautas y métodos que sigamos, no podemos ocultar de lo que estamos hechos.

Ser mejores padres y madres es ser mejores personas

En lugar de buscar tanto afuera, mirar hacia adentro día a día. No tengo ninguna duda de que toda la información nos sirve, nos apoya, nos guía, pero de eso ya hay mucho. Basta entrar a las librerías o navegar unos minutos por Internet. Al ser madre, no he tenido más remedio que encontrarme con mi sombra de frente, como bien lo dice Laura Gutman en su libro: “La maternidad y el encuentro con la propia sombra”. Estos ya 21 meses han sido el encuentro más verdadero y más profundo conmigo misma. De bajarme de la cabeza y de todos mis ideales de madre perfecta, para ser más mujer. Más real. De enfrentar mis fantasmas, trascender mi ego y darme cuenta que ya no se trata más de mí. Ahora somos dos. Para siempre dos. Y tres, porque somos familia, ya no individuos.

Paralelamente a Eloísa se fue gestando y nació también el Centro Gestalt de la Sabana. Aquí Niños y Crianza también tuvo vida y entonces lo pude comprender. Lo que he estado haciendo y lo que quiero compartir es cómo criar gestálticamente.

La Gestalt nos invita a la conciencia, presencia y responsabilidad. A ser más auténticos, a estar en contacto con nosotros y los demás. A ver nuestras emociones, reconocerlas, darles un lugar y ser responsables por nuestras acciones. Tener consciencia es dejar de actuar automáticamente o porque así “debe ser”. Desde un grito que nace de una frustración hasta prohibir la televisión porque es “mala”.  Al ser conscientes nos damos cuenta, o al menos trabajamos en pro de darnos cuenta cada vez más. Nos damos cuenta de cómo está nuestro cuerpo, pensamientos, emociones… Estar presentes, es poder estar más en el aquí y ahora. Transitar cada día con lo que viene, liberándonos de angustias por lo que aún no ha pasado, y de culpas porque lo que hicimos o dejamos de hacer. Es también, cuando estamos, estar con todo nuestro ser, no sólo estar ahí, mientras pensamos en otras cosas y nos ocupamos de tantas otras creyendo que somos padres presentes porque compartimos mucho tiempo con nuestros hijos.

Ser responsables, es hacernos cargo de nosotros mismos y de lo que hacemos, sentimos y pensamos, dejando de poner la responsabilidad siempre en el afuera y en los demás. Hacernos cargo de las consecuencias, sin escondernos en la culpa y el arrepentimiento, en el victimismo. Tener el valor de hablar en primera persona. De vernos antes de señalar con el dedo. Y nuestros hijos son un enorme espejo que no dejan de reflejarnos todo lo que no podemos o queremos ver.

 

Autora: Ana María Constain. Directora Niños y Crianza y Co-Fundadora de Centro Gestalt de la Sabana Psicoterapeuta.

 

2 comentarios en “Estar presentes con nuestros hijos

  1. La maternidad es una profesión?: única, incondicional, de tiempo completo, estrategica, independiente, individual, irrepetible, no remunerada, etc etc. Creo que de todas las actividades que realizamos para vivir; la maternidad y paternidad es lo mas serio a lo que el ser humano se enfrenta. Por ello se la adquiere en años de juventud porque dudo mucho que alguien con experiencia, formación y conciencia previa se lance a semejante aventura y contrario a todo solo cuando fui madre pude entender muchos conceptos y categorias de manejo, salir de mi misma y volverme un ser social, entender la colectividad y tratar de mejorarla, entender de politica, interesarme en el urbanismo, aprender y mejorar las conductas y costumbres etc etc. En definitiva este es un camino para ser mejores seres humanos y no me queda sino felicitar sus opiniones. Atentamente

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