Emociones: aceptarlas en lugar de evitarlas o controlarlas

Evitar, rehuir, pelearnos con nuestras emociones… Todo esto contribuye a aumentar nuestro malestar a largo plazo. Además, tiene también el efecto de impedirnos aprender de nuestras emociones, pues este proceso solo puede ponerse en marcha si comenzamos a aceptarlas, a familiarizarnos con ellas.

Aceptar nuestras emociones es uno de los modos de ser consciente de nuestros automatismos para crear un espacio de libertad en nuestras vidas. Esta idea no es nueva, procede de sabidurías ancestrales y se encuentra en innumerables tradiciones. Lo nuevo, en cambio, es la evolución de la investigación científica que permite validar hoy ciertos elementos y tejer lazos entre diversas tradiciones.

El siguiente texto de Rumi ilustra de modo poético la importancia de aceptar las emociones.

La casa de huéspedes

“El ser humano es una casa de huéspedes
Cada día, una nueva llegada
Una alegría, una depresión, una decepción,
una toma de conciencia momentánea llega como un visitante.
¡Aceptémoslos a todos!
Aunque se trate de un aluvión de tristeza
que violentamente deja la casa sin muebles.
No obstante, trata a cada invitado con educación;
podría dar lugar a una nueva alegría.
El pensamiento sombrío, la vergüenza, la maldad…
acéptalos riendo a la entrada, y haz que pasen al interior.
Sé agradecido por todo lo que te llegue,
pues han sido enviados como guía por el más inmenso.”

Por

Ilios Kotsou (Investigador. Dirige seminarios de mindfulness)

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