Embrollo emocional

No sabemos qué nos pasa. No nos aclaramos. Sólo sabemos que nos sentimos muy mal. Sufrimos: sucede cuando recibimos la información interna de muchos sentimientos y emociones que confluyen a la vez. Incluso algunas de estas emociones se contradicen entre ellas, aparentemente. De todo este bombardeo estimular interno sale un output que puede ser: Me siento fatal, estoy hecha un lío, no me aclaro. Uno puede sentirse a la vez sorprendido, irritado, confuso, humillado, triste, frustrado, cansado y solo.

Cuando nos sentimos hundidos en un caos, podemos intentar deshacer estos nudos emocionales y poner un poco de orden. Nuestro equilibrio emocional se encuentra en precario y es preciso recuperar el control.

En este caso, podemos aplicar un ejercicio de autoconocimiento, el escáner emocional, que consiste en elaborar una lista con todos aquellos sentimientos y emociones que sentimos en aquel momento. Ha de ser un listado sin censura, con las palabras que espontáneamente nos aparezcan y sin pasarlas por el filtro de la racionalidad. Es necesario drenar estas emociones dándoles salida. Cuando hayamos finalizado, quedaremos sorprendidos de la gran cantidad de afectos que confluyen en un caso así. Esta es nuestra realidad, no pasa nada.

A continuación, la segunda parte del ejercicio consiste en desenredar la madeja emocional cogiendo cada uno de los sentimientos o emociones anteriores y formando una frase que amplíe su significado. Por ejemplo: sorprendido porque no esperaba determinada conducta, irritada porque considero que era el momento para expresar aquello, confundido porque creía que aquella persona era de confianza y ahora lo pongo en duda, humillada porque no quería que la información se hiciese pública al ser un tema íntimo, triste porque tengo un sentimiento de pérdida de prestigio y de amistad, frustrado porque mis expectativas no se han cumplido, cansada de que mis relaciones siempre vayan mal y solo porque siempre acabo dependiendo de mí mismo.

Lo mejor de esto es que, al escribir los sentimientos y emociones, y posteriormente pasar a desenrollar la madeja emocional, nuestro estado mejora al poner cierto orden en el caos interior. Todo se vuelve más claro y por lo menos tenemos un mapa inicial de situación. El mundo se parece a un gran océano: quien intenta nadar demasiado cargado está demasiado pesado y se acaba hundiendo. Es preciso aligerar el lastre y drenar de la forma adecuada las emociones.

Ecología emocional. Soler y Conangla

 

Publicado el:18/06/2010admin

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