Diferentes estilos afectivos

Muchos conflictos y malentendidos se basan en la incomprensión del ritmo que cada uno necesita al vivir sus emociones.

Es cierto, como ya propugnó Darwin, que la expresión de la emociones es universal, aunque su origen resida en situaciones diferentes. Lo que ya no es lo mismo es la velocidad, la expresividad, la intensidad y la latencia de la emoción, que presenta una amplia variabilidad interpersonal.

Para las relaciones, este punto es muy importante, puesto que existe la fantasía de que los demás experimentan las emociones del mismo modo en el que lo hacemos nosotros. Muchos conflictos y malentendidos se basan en la incomprensión del ritmo que cada uno necesita al vivir sus emociones. Algunas personas estallan enseguida, mientras que otras van “cociendo” poco a poco sus emociones. Hay quien necesita resolver de inmediato sus ansiedades, hay quien sabe darles tiempo y hay quien se las echa a la espalda.

En los estudios sobre el funcionamiento cerebral se afirma que después de un estallido emocional, algunas personas tienen una función de recuperación muy lenta, mientras que otras recuperan más rápidamente el punto de partida. Entender y respetar los estilos y ritmos afectivos de cada uno es básico si pretendemos acompañar a los demás.

Xavier Guix

Publicado el:24/03/2010admin

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