Decálogo para aprendices: la calma es oro

A propósito de ofrecer sugerencias para llevar a cabo un estilo de vida más tranquilo, me viene a la mente la siguiente anécdota:

Había una vez un hombre que daba una clase a los padres sobre cómo ser padres. La tituló “Decálogo o Diez mandamientos para padres”, y los padres inseguros en su aptitudes, venían de todas partes para asistir a su clase y aprender cómo ser mejores padres. En aquel entonces, ese hombre estaba soltero y no tenía hijos.

Un día conoció a la mujer de sus sueños y se casó. Con el tiempo tuvieron un hijo. A partir de ahí cambió el título de su clase y le puso “Cinco sugerencias para padres”.

Años después tuvieron otro hijo. Le dio de nuevo un título a la clase “Tres pistas provisionales para padres”.

Cuando nació su tercer hijo, dejó de dar la clase.

Si algo sacamos en claro de este hecho es la complejidad de los temas que pretendemos abordar. ¿Es posible ofrecer sugerencias en un terreno tan movedizo? Sin embargo, las investigaciones y la experiencia de la vida nos ofrecen algunas pistas sobre las que podríamos apuntar un posible “retrato robot” para potenciar ritmos de vida más sanos.

El empleo de la expresión “decálogo para aprendices” no pretende ser un mero recurso estilístico, sino que tiene como objetivo recuperar el verdadero sentido del término “aprendiz”: la actitud de quien está dispuesto al aprendizaje. El aprendiz está abierto a seguir incorporando conocimiento y avanzar por nuevos caminos. El que ya lo sabe todo “está inflado” y, por tanto, no tiene necesidad de aprender nada. No obstante, la actitud de aprendiz convierte la vida en un continuo proceso de aprendizaje.

A continuación, desarrollamos el decálogo para aprendices: “la calma es oro”:

1. Cambiar el reloj por la brújula: tener un norte claro (leer más)

2. Convertirse en el protagonista de la propia historia: poner los medios

3. Aprender a conocerse: fortalezas y debilidades

4. Saber priorizar: jerarquía de valores

5. Saborear el presente: carpe diem

6. Saber perder el tiempo: ganar calidad de vida

7. Darle tiempo al tiempo: la creatividad necesita tiempo

8. Saber simplificar: soltar lastre

9. Saber ser paciente y perseverante: ser proactivo y no reactivo (leer más)

10. Saber vivir: ser positivo y tener sentido del humor

Fuente: La sabiduría de la tortuga. J. L. Trechera

 

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