Controlar nuestra ira

El autocontrol emocional nos pide ser capaces de gestionar adecuadamente la energía producida en nuestro interior en los casos que un obstáculo o un tropiezo nos dificulta la obtención de lo que deseamos.

La ira promueve la destrucción del obstáculo que nos priva de conseguir lo que queremos. Es como la metralla que salpica y hace daño a todo lo que se halla cerca de la explosión. Gritar, insultar o agredir verbalmente a otro promueve una espiral de violencia de la que cada vez es más difícil salir. Bañado por la ira, nuestro cerebro emocional secuestra el control al cerebro racional que, durante un tiempo, es incapaz de tomar decisiones adaptativas. Los pensamientos obsesivos son la leña que alimenta el fuego de la ira, un fuego que sólo se podrá extinguir si conseguimos contemplar las cosas desde un punto de vista distinto.

El detonante del enfado es la sensación de sentirse amenazado no sólo en el sentido físico sino también cuando sentimos que peligran nuestra autoestima y amor propio. La catarsis o el hecho de soltar la ira sin control se ha aconsejado como forma de manejar la irritación y la furia. No obstante, sabemos que el hecho de airear la ira sirve de poco o de nada para reducirla. La explosión incrementa aún más la excitación emocional y hace que la persona se sienta peor. Como dice el maestro tibetano Chogyam Trungpa sobre la mejor forma de relacionarse con la ira, ni la reprimas ni te dejes arrastrar por ella.

LAS CICATRICES DE LA IRA

Quien domina su ira, domina a su peor enemigo (Confusio)

Se cuenta que había una vez un niño que siempre estaba malhumorado y de mal genio. Cuando se enfadaba se dejaba llevar por su ira y decía y hacía cosas que herían a los que tenía cerca. Un día su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que tuviera un ataque de ira clavase un clavo en la puerta de su habitación. El primer día clavó treinta y siete. En el transcurso de las semanas siguientes el número de clavos fue disminuyendo. Poco a poco, fue descubriendo que le era mas fácil controlar su ira que clavar un clavo en aquella dura puerta. Llegó, por fin, el día en el que el niño no clavó ninguno. Se lo dijo a su padre con cierto orgullo, y éste le sugirió que cada día que no se enojase desclavara un clavo de su puerta.
Pasó el tiempo, y un día le dijo al padre que ya había sacado todos los clavos de la puerta. Entonces éste cogió de la mano a su hijo, lo llevó a la puerta de la habitación y le dijo:

-Hijo, lo has hecho muy bien, pero mira los agujeros que han quedado en la puerta. Cuando una persona dice cosas con ira, las palabras dejan cicatrices como éstas. Una herida verbal puede ser tan mala como una herida física. ¡No lo olvides nunca!

Estas señales, producto de dejarse llevar por esta emoción, no sólo las tiene quien ha recibido el impacto. La persona iracunda también sufre sus efectos: empobrecimiento de sus relaciones personales, baja autoestima e infelicidad. Como bien dice el refrán: Si quieres recoger miel, no des patadas al panal.

GESTIÓN ADAPTATIVA DE LA IRA

Séneca decía lo siguiente: Contra la ira, dilación. Este puede ser un buen consejo, hacer una pausa que permita a nuestro cerebro emocional tranquilizarse y a nuestro cerebro racional recuperar el control. Para recuperar nuestro control debemos dejar que las emociones se manifiesten y desaparezcan. Es necesario deshacerse de la ira.

Podemos hacer que la ira trabaje a nuestro favor y mejorar personalmente cuando aplicamos la secuencia siguiente:

-Tomarnos un tiempo y alejarnos un rato de la persona o situación desencadenante. A continuación reflexionar e intentar:

-Identificar la causa de la ira. ¿Cuál es la frustración o el obstáculo que la ha generado?

-Notar qué sentimientos de su constelación sentimos

-Aceptar las emociones que sentimos y dejar que se desvanezcan

-Analizar el entorno y contexto donde se ha desencadenado este estado emocional (personas implicadas, etc.)

-Si nuestra valoración es que la ira ha sido motivada por una causa justa, nos centraremos en el intento de hallar una posible solución no agresiva.

 

BIBLIOGRAFÍA

-Jaume Soler, M. Mercè Conangla. La Ecología Emocional (2004). Ed. Amat

 

Publicado el:04/02/2010admin

Un comentario en “Controlar nuestra ira

  1. Wow… Este articulo esta increible.

    Muchas gracias, esto sera de gran ayuda para mi, porque aunque sea dificil de aceptar tengo problemas de ira.
    De todo me enfado y ya no se como controlarlo.
    Si tiene mas informacion sobre este tema favor hacermelas llegar.

    gracias

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