Desarrollo personal

Estar atentos

Prestar atención, en el sentido de la Atención Plena, significa mantener un estado de alerta silenciosa en la que no interfieren los pensamientos.

¿Para qué estar atentos? Para experimentar el presente en su totalidad. No solemos ser conscientes de lo que implica hacerlo o no hacerlo. Si estamos atentos al momento que está transcurriendo, podemos apreciar mejor los detalles. Y cuando vemos y aceptamos lo que estamos viviendo, es más fácil cambiarlo.

Sigue leyendo

¡Ahora ya eres poeta!

Una buena poesía es aquella que tiene un regalo específico para cada lector, un regalo en el que se puede reconocer, en el que siente su propia esencia. Cuando la leemos, sube nuestra energía vital, nos entran ganas de sentir más profundamente, incluso nos sentimos más valientes para acometer imposibles, pues a fin de cuentas, una poesía de corazón está ahí para decirnos que somos más que lo que pensamos, y que podemos pensar más allá de los límites que nos impusimos.

Sigue leyendo

La crianza de los hijos como práctica meditativa

Empecé a meditar cuando tenía poco más de 20 años. Por aquel entonces, tenía una cierta flexibilidad en términos de tiempo y podía asistir periódicamente a retiros de meditación de diez días o de dos semanas de duración. Esos retiros estaban concebidos para que los participantes pudieran dedicar gran parte del día a estar sentados y a andar con atención plena, contando con el apoyo de excelentes maestros de meditación, que al final de la tarde solían darnos inspiradoras charlas para ayudarnos a ampliar nuestra práctica y profundizar en ella.

Sigue leyendo

No encajar en el mundo

Son así: diferentes. Insisten en hallar un sentido que vaya más allá de la mecanicidad en que tantos se mueven día a día; vivencian la compasión como algo natural, y buscan dónde ejercer el natural acto de servir; aman la belleza, los vínculos con hondura, el silencio fecundo; de modo sencillo o más vehemente, tienen urgencia por dejar una huella en la vida, por mejorar el mundo, aunque sea en su entorno más cercano. Intentan a diario poner en práctica sus mejores valores, con coraje y sensibilidad, aun equivocándose.

Sigue leyendo

Respiración consciente y descanso mental

Cuando practicamos la respiración consciente, los pensamientos se van espaciando y podemos descansar plenamente. En general, pensamos demasiado, y la respiración consciente nos ayuda a estar serenos, relajados y tranquilos. Nos ayuda a dejar de pensar tanto, a no dejarnos llevar por las tristezas del pasado y las preocupaciones por el futuro. Nos permite conectarnos con la vida en el momento presente.

Sigue leyendo

Procrastinación: dejar para mañana lo que se puede hacer hoy

Llevaba tiempo queriendo dedicarle una entrada a la procrastinación, pero lo he ido dejando y dejando… Como muchos lectores sabrán, la procrastinación es la tendencia a dejar para mañana lo que bien podríamos hacer hoy, es decir, postergar algunas tareas que nos resultan complejas o insatisfactorias y sustituirlas por otras más agradables y cómodas.

 Supuestamente, la procrastinación patológica está causada por la ansiedad que nos produce el tener que hacer frente a una tarea que exige un gran esfuerzo, probablemente por un perfeccionismo extremo que genera un gran miedo al fracaso. También parece relacionada con trastornos en el autocontrol.

Sigue leyendo

Curiosidad para sobrevivir

El descubrimiento es una parte de la alegría de vivir. Lou Mrinoff

La curiosidad no es solo un estado afectivo, aunque puede ser su inicio. La curiosidad puede ser un estado mental de apertura a lo que tenemos alrededor o en nuestro interior. Es la base donde reside el aprendizaje. Sin curiosidad no hay interrogación y no hay relación. Según dice José Antonio Marina, la palabra curiosidad procede del latín cura que significa inquietud. La persona curiosa siempre está cuestionando y preguntando. Desea conocer, averiguar, conocer, descubrir alguna cosa. El ser humano es, hasta cierto punto, un consumidor de estímulos, necesita la novedad y el cambio, pero, al mismo tiempo, los teme. Eurípides decía que el cambio de todas las cosas nos es dulce y que la repetición impaciencia, enoja, aburre o desespera según los casos. ¿Pero relamente es así para todos? ¿De qué depende que una persona mantenga la curiosidad toda la vida y que otra renuncie a ser curiosa y, por lo tanto, a explorar? Vivimos en una tensión constante entre el consuelo que nos ofrece la seguridad y la emoción resultante de las nuevas experiencias que, gracias a la curiosidad y al valor de explorar, podemos tener.

Sigue leyendo