Atrapados en nuestros juicios

Nuestros pensamientos tiñen y determinan toda nuestra experiencia, pero, con más frecuencia que menos, tienden a ser muy poco precisos.

Por lo general, no son más que opiniones personales no fundamentadas, reacciones y prejuicios basados en un conocimiento limitado e influidos principalmente por nuestros condicionamientos pasados.

Cuando no los reconocemos como tales y no les damos un nombre, nuestros pensamientos pueden impedirnos ver con claridad en el momento presente. Nos quedamos atrapados en pensar que sabemos qué estamos viendo y sintiendo, en proyectar nuestros juicios en todo lo que vemos a la más mínima.

El mero hecho de familiarizarnos con este patrón tan profundamente arraigado y observarlo mientras ocurre puede conducir a desarrollar receptividad y aceptación mayores y libres de juicios.

Jon Kabat-Zinn

 

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